BIENAVENTURANZAS

Gonzalo Mazarrasa

Mt 5, 1-12a



(San Miguel, Madrid, 3 febrero 2002, IV Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A) (Traducción litúrgica del misal)

Mi / RE / DO / RE / mi SOL / RE / la / mi
En aquel tiempo, al ver Jesús a la gente,
subió a la montaña, y se sentó,
y se acercaron sus discípulos;
y él se puso a hablar enseñándoles:

Dichosos los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.

Dichosos los sufridos,
porque ellos heredarán la tierra.

Dichosos también son los que lloran,
porque ellos serán consolados.

Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.

Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.

Dichosos los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.

Dichosos los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.

Dichosos los que trabajan por la paz,
porque ellos se llamarán los hijos de Dios.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos.

Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan,
y os calumnien de cualquier modo por mi causa.

Estad alegres y contentos,
porque vuestra recompensa será grande en el cielo
Vuestra recompensa será grande en el cielo.