Do la Fa Sol
Me pongo en tus manos, oh Señor,
Do mi Fa Sol
te entrego toda mi vida.
Fa Sol Do mi
No me sueltes nunca Señor,
Do la Fa Do Sol
mi fuerza eres tú y mi alegría.
Do mi
Tú que fuiste obediente hasta la muerte,
Do Fa
tú que fuiste el testigo fiel;
re Sol
enséñame a cumplir hoy mi promesa,
Fa Sol Do
enséñame a decirte siempre amén.
Tú no has venido a ser servido,
tú te hiciste esclavo por amor;
dame un corazón grande y sencillo,
dame un corazón de servidor.
Tú me has llamado desde niño,
para ser testigo de tu amor,
en el corazón de tu Iglesia,
sea un instrumento de tu amor.
Guarda entre tus manos mi pobreza,
guía mi camino en tu Luz,
quiero estar de pie junto a María,
abrazando el leño de tu cruz.